Este curso nace de la sospecha de que el yo, como lo concebimos, quizás, no sea ese fondo interior, auténtico y transparente, que cada uno lleva adentro y debe aprender a expresar.
Quizás el yo sea también una fabricación lenta, una forma histórica de organizar la experiencia, una superficie trabajada por prácticas, mandatos, instituciones, consumos, deudas, lenguajes, deseos y vínculos. Decimos "yo" con una naturalidad casi ingenua, como si esa palabra nombrara algo simple y evidente. Pero en esa palabra pueden hablar muchas fuerzas que no elegimos del todo.
La pregunta, entonces, no será simplemente quién soy, sino cómo llegué a ser esto que soy. Qué gestos fueron educados antes de parecer espontáneos. Qué deseos fueron orientados antes de sentirse propios. Qué formas de culpa aprendieron a confundirse con responsabilidad. Qué ideas organizaron nuestra relación con el futuro. Qué modos de amar, sufrir, compararnos y explicarnos nos fueron dados por una época que gobierna desde la intimidad.
Pensar el yo, entonces, será buscar algo más que una identidad pura detrás de las máscaras, como si debajo de toda forma histórica hubiera una verdad intacta esperando ser descubierta. Será más bien aprender a volver extraña nuestra propia evidencia. Cuestionar lo que entendemos por natural. Escuchar, en el interior de nuestras elecciones, el rumor de las instituciones, del mercado, de la moral, del deseo, de la técnica y del lenguaje.
Muchas veces creemos realizarnos libremente allí donde reproducimos las formas de vida que nos gobiernan. Por eso la pregunta decisiva no será solamente "quién soy", sino qué fuerzas hablan en nosotros y se expresan cuando decimos "yo".
Temario por Clase
Clase 1. El yo disciplinado
El sujeto moderno se forma en instituciones que enseñan a mirar, medir, corregir y normalizar la conducta. La pregunta será cuánto de lo que llamamos personalidad es efecto de formación, vigilancia y corrección.
Clase 2. El yo integrado
La sociedad de consumo no solo ofrece objetos, también produce deseos, necesidades y formas de satisfacción. La pregunta será si muchas elecciones que vivimos como libres son, en realidad, modos de adaptación.
Clase 3. El yo endeudado
La deuda será pensada como una forma de organizar la culpa, la responsabilidad y la relación con el futuro. La pregunta será cuánto de lo que llamamos responsabilidad funciona como obligación permanente.
Clase 4. El yo afectivo
La intimidad también es una construcción histórica. La clase indagará cómo aprendemos a amar, sufrir, elegir y explicarnos con los lenguajes emocionales de nuestra época.